jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Cuál es la personalidad del abusador?




"La separación o la amenaza que sienten los maltratadores sobre su estructura familiar aumenta su peligrosidad en un 75%, hasta el punto de llevar a cabo la amenaza de muerte, afirma el psiquiatra español José María Sémelas. Los maltratadores —continúa— suelen provenir de hogares violentos, en los que han visto maltratar, y en los que les han maltratado, generalmente. Estas personas suelen padecer trastornos psicológicos y, muchos de ellos, utilizar sustancias, como el alcohol, que ayudan a potenciar su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad…; son emocionalmente inestables, impacientes e impulsivos. Los maltratadores trasladan habitualmente la agresividad que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres. Además, consideran a la mujer como algo de su propiedad. Dentro de su patología, está el arrepentimiento frecuente, y la mujer malinterpreta este arrepentimiento, que sólo es temporal, hasta el próximo golpe."

(Tomado de "Si hay amor y respeto", publicado en "Alfa y Omega", No. 247/15-11-2001, Madrid, España.)

El abusador tiende a ser una persona aislada, no se relaciona mucho con otros, es celoso hasta de su propia sombra, tiene baja autoestima. Esta es una característica que siempre tiene, una autoestima a raíz del suelo, que le ocasiona frustración y la frustración trae violencia. Además, tiene una expectativas rígidas de su rol sexual como hombre. Este es el típico macho. Y el machismo lo que está tapando, es un complejo de inferioridad, la baja autoestima. Por eso trata de aparentar lo que no es.

Generalmente los abusadores que golpean, que hieren, presentan un lado suave. Hay muchos muy educados, hasta religiosos.
Después de una década de investigaciones, dos profesores de psicología (el Dr. John Gottman y el Dr. Neil Jacobson), han llegado a la conclusión de que los hombres abusivos caen en una de dos categorías: el "pit bull" o perro y el "cobra" o serpiente. A continuación, las características individuales de cada uno.

"Pit bull ":
Solamente es violento con las personas que ama.
Es celoso y tiene miedo de que lo abandonen.
Priva a su esposa o novia de su independencia.
Pronto a la ira, a vigilar y a atacar públicamente a su compañera.
Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión.
Tiene algún potencial para la rehabilitación.
Probablemente no ha sido acusado de ningún crimen.
Posiblemente tuvo un padre abusivo.

"Cobra":
Es muy probable que sea agresivo con todo el mundo.
No depende emocionalmente de otra persona, pero insiste en que su compañera debe hacer lo que él quiere siempre.
Es más propenso a amenazar con cuchillos o revólveres.
Se calma internamente, según se vuelve agresivo.
Es difícil tratarlo con terapia psicológica.
Posiblemente haya sido acusado de algún crimen.
Abusa de las drogas o del alcohol.

Los dos psicólogos ya mencionados explican en su libro "When Men Batter Women" (Simon and Shuster), que "O.J. Simpson es un `pit bull' típico... que muestra su comportamiento más monstruoso solamente con la mujer que ama." El "pit bull" espía a la mujer continuamente creyendo que ésta le engaña. Es un esposo o novio muy celoso. A todas las personas que lo tratan le cae muy bien, excepto a sus novias o esposas.

Por otro lado, el "cobra" a menudo es un sociópata. Es frío y calculador, engaña fácilmente a su víctima y puede ser un sádico. Su violencia surge de su necesidad patológica de salirse con la suya, ser el jefe siempre, y asegurarse de que todo el mundo (incluyendo su esposa), sabe que él es el jefe.

Después de que su mujer ha sido físicamente maltratada y tiene miedo, a veces cesa este tipo de abuso y lo reemplaza con un constante maltrato psicológico, a través del cual le deja saber a su víctima, que el abuso físico podría continuar en cualquier momento.
Los psicólogos investigadores, autores del libro sobre este tema ya citado, concluyeron que el maltrato raras veces cesa por sí solo.

Nota: Esta información fue tomada del artículo "Battered Women Face Pit Bulls and Cobras", publicado en el periódico "New York Times", marzo l7 de l998. La autora es Jane E. Brody.

John Broadshaw afirma en su libro "Homecoming", que "el niño interno" herido de una persona le puede llevar a comportarse violenta y cruelmente. La persona no asume la responsabilidad por sus actos porque piensa que los culpables son los demás. En el caso de la esposa maltratada por ejemplo, el hombre violento la responsabiliza a ella por sus propias acciones.

A veces la violencia del abusador oculta el miedo o la inseguridad, el terror que sintió de niño ante un padre abusivo que lo golpeaba con frecuencia. Al llegar a ser un adulto prefiere adoptar la personalidad del padre abusador a sentirse débil y asustado. En otros casos, los comportamientos ofensivos son la consecuencia de una niñez demasiado permisiva durante la cual los padres complacieron al niño en todo. Esto lleva al niño a creerse superior al llegar a ser un adulto y a pensar que él está por encima de la ley. O sea, que puede hacer lo que quiera y abusar de quien quiera. Piensa que se merece un trato especial, mejor que el que se les da a los demás

Entre Familia Soy Feliz

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