lunes, 21 de abril de 2008

DE LA MODA, LO QUE TE ACOMODA…

“El adorno es natural en las personas, porque representa uno de los modelos en el puedes expresarte”
Si bien es cierto que la moda es social, la diferencia es personal puesto que cada quien le da un toque singular a lo que es su apariencia, que va desde el cómo vestir, los detalles en nuestro rostro, adornos, etc.
La moda es un sentido de identidad, la ropa que se luce refleja nuestros estados de ánimo: alegría, pena, euforia, etc. Por ejemplo cuando una persona está enamorada se nota en los detalles, en su arreglo personal, porque hay un cambio.























Hoy en día la moda puede servir como un factor superficial de integración social, especialmente para aquellos que necesitan de una identidad definida. Los medios de comunicación son factores importantes para inducir nuestra apariencia, el problema de muchas mujeres de hoy es que quieren ser de película, esa mujer exuberante delgada, hermosa, con ropas demasiado exhibicionista.

La moda es síntesis en el tiempo y actualmente la moda impone la falta de pudor, en nuestro contexto actual es que nadie se avergüenza de llevar parte del cuerpo descubierto. El excesivo culto al cuerpo y la importancia que a veces se da a la belleza, han dejando en un segundo plano las grandes preguntas de la persona, ya no importando quienes somos, sino quienes parecemos ser.


La vulgaridad puede entenderse como actuar sin fundamento, sin jerarquizar ni valorar, dando importancia solo a lo superficial.

Es por ello que algunas veces mucha ropa de moda no nos da ese toque de ser nosotros mismos y no se trata de suprimir la moda sino de respetar la expresión de la interioridad.
Algunas veces decimos que una persona tiene mucho estilo cuando sabe aprovechar la ropa, los adornos y sabe comunicar su elegancia, sencillez y naturalidad. En cambio hay personas que se visten a la moda pero sin sentido.

Recuerda que el cuerpo es la palabra del espíritu, a través de él podemos enviar mensajes y estímulos eróticos, si en verdad quieres verte bien las cosas sencillas son lo mejor y también nos hacen sentir cómodos, agradables.

Piensa bien lo que quieres transmitir a las personas, se autentico y sobretodo no te dejes influenciar por los demás, recuerda que el alma habla por nosotros mediante nuestra moda.

La crisis de autoridad en la familia




Para tener una relación eficaz, la clave es tener tiempo: hay que conseguirlo
En la formación humana de los hijos intervienen muchos factores, aunque en aras de una cierta simplificación podemos distinguir los siguientes: la familia, el colegio, los amigos, la calle, la televisión, internet, los videojuegos y el móvil. Está claro que no intervienen con la misma intensidad.


Sin duda alguna, el factor que más debería influir es la familia. Principalmente porque es el lazo afectivo más fuerte que deben tener los hijos. En realidad es un conjunto de lazos afectivos: hijo-madre, hijo-padre, hijo con los distintos hermanos.


Aquí añadiría algo que algunos padres desconocen, y que es de extraordinaria importancia. Lo que más enseña a los hijos a amar a los demás, es ver el amor que se tienen entre sí padre y madre, demostrado en mil pequeños detalles de delicada finura. Si ese punto no se cuidad hasta la excelencia, no es de extrañar que alguno o muchos aspectos de la formación de los hijos no vayan bien.


Educar a los hijos es un verdadero arte. Tiene que conjugar demostrar afecto con exigir obediencia y que cumplan con sus responsabilidades de hijos, de hermanos y de buenos alumnos. Para que haya afecto tiene que haber trato en la vida diaria comentando las distintas cosas que les han ocurrido en el colegio, en la calle y con los amigos. Ello requiere que padre y madre tengan tiempo para esta normal relación y así les puedan dar criterio y consejo o hacer una broma sobre aquello que les han contado. Hablar y disfrutar juntos de una dulce vida de familia en la que los hijos se sienten queridos por sus padres y estos por sus hijos compartiendo ratos de comida y de tertulia es especialmente importante.


Para conseguirlo tiene que haber tiempo suficiente. Hay ladrones de este tiempo de agradable convivencia como son el exceso de trabajo de los padres, la televisión, internet y los videojuegos. El primero –exceso de trabajo– es sin duda el decisivo, pero hay que ir con mucho cuidado con los otros tres: por un lado porque son importantes ladrones de tiempo de convivencia en familia, y por otro porque por los contenidos pueden ser grandes demoledores de las virtudes y valores que los padres están procurando que vivan.


Un día un padre le preguntó a su hijo que a quién quería más, y el hijo le respondió que a Juan. A lo que el padre le dijo: ¿Quién es Juan? Y él le contestó que el jardinero, que era el que le escuchaba al volver del colegio, porque su madre y su padre no estaban. Esos padres estaban fracasando en la educación de su hijo.


Los hijos que no se sienten suficientemente queridos por sus padres, pero sí exigidos –y a veces precisamente por falta de cariño de forma desabrida–, acaban pasando de sus padres. Y si a eso va unido –que no es infrecuente– a que el amor entre padre y madre no tiene esos detalles de afecto a los que hacíamos referencia, da como resultado que lo que sus padres le puedan decir sobre virtudes y valores caiga muchas veces en saco roto.


La razón de todo está en que los padres no han sido capaces de vivir las virtudes y valores que hacía falta para educar bien a su hijo. Algunos padres en la actualidad no saben siquiera cuáles son esas virtudes y valores. Muchos tendrían que pasar por una escuela de padres para saber en qué consisten.


Pues bien, ya tenemos unos padres que han perdido la autoridad sobre su hijo. Y también tenemos un hijo que muchas veces no les obedecerá y que su rebeldía la transmitirá a otros ambientes como el del colegio. Y si hay problemas de disciplina en el centro y es castigado, no será extraño que los padres proyecten su impotencia por educarle en defender al hijo para que no le castiguen –que es castigar su propia impotencia–, o vayan en mal plan contra el profesor y contra el centro –que es manifestación de lo mismo. Eso creará en los profesores desasosiego, porque los padres, que tendrían que ser los primeros defensores de los profesores, se han convertido en sus enemigos, que en algún caso verdaderamente desgraciado les pegan. La causa de todo ello es la falta de autoridad de los padres.


Para los padres que están intentando hacerlo bien y no tienen autoridad, hay un artículo interesante titulado "¿Por qué mi hijo no me obedece?" y otro para los que se han descuidado un poco, que tiene por título "¿Por qué les falta autoridad a ciertos padres?", en el blog de dirección: http://www.educacionhijos.blogspot.com/

martes, 15 de abril de 2008

El Martillo

¿Me presta el martillo, por favor?

Josep Tàpies

Titular de la Cátedra de Empresa Familiar del IESEUniversidad de Navarra

La historia es muy popular. Nuestro protagonista se dirige hacia la casa de su vecino con la sana intención de pedirle un martillo prestado. Mientras sube las escaleras, empieza a imaginar cuál será su reacción ante la petición. “¿Pensará que soy un aprovechado? ¿Un tacaño, quizás? A lo mejor no quiere prestármelo y busca cualquier excusa…”. A cada nuevo peldaño, añade nuevos elementos negativos a la historia hasta que, al final, casi inconscientemente, en cuanto el vecino abre la puerta, en lugar de pedirle amablemente el martillo le suelta: “¿Sabe qué le digo? Que no necesito para nada su maldito martillo. Adiós”.

Cuando la imaginación y la proyección sustituyen a los hechos objetivos, la historia del martillo se hace realidad. Todos hemos protagonizado en alguna ocasión esta historia.

Seguro que alguna vez no habremos entendido un desplante, habremos considerado excesivo un reproche o juzgado tremendamente injusta una acusación. Jugaremos, en esta ocasión, el papel del vecino que, al abrir la puerta, escucha atónito de boca de su vecino que puede guardarse su martillo porque quien lo pide no lo necesita para nada.

Y al revés. También habremos protagonizado situaciones en las que éramos nosotros quienes reprochábamos o acusábamos ante la mirada atónita de nuestro interlocutor, que no acababa de entender las razones y motivos que sustentaban nuestra malhumorada protesta.


Estas situaciones tienen su base en la desconfianza de, al menos, uno de sus protagonistas. Al igual que le sucede a nuestro ficticio protagonista, son muchas las ocasiones en las que las personas tienden a imaginar intenciones y voluntades ajenas sin tener la valentía suficiente para preguntar abiertamente si lo que creemos es cierto o sólo tiene cabida en nuestra imaginación.

En la empresa familiar, se viven a diario escenas como la del martillo, agravadas por la emotividad propia de los lazos de sangre. Padres que esperan algo de los hijos, hijos que a su vez esperan algo de los padres, hermanos con un largo listado de reproches mutuos, celos, frustraciones… Hay una larga lista de elementos que puede llevarnos a la frase: “Quédese con su maldito martillo”.

La comunicación y la confianza son, habitualmente, herramientas más que suficientes para desactivar el efecto martillo. No hay que imaginar. Hay que preguntar, explicitar nuestro punto de vista, establecer con claridad cuáles son nuestras expectativas, expresarnos cuando algo nos ha ofendido o nos resulta molesto.

Si no se desarrolla esta capacidad de franco diálogo entre los miembros de la familia empresaria, los problemas tenderán a engrandecerse y a eternizarse hasta que, en el momento menos oportuno, se hagan visibles de un modo poco apropiado.

No hay duda de que si nuestro protagonista, lejos de fantasear sobre cuál iba a ser la reacción del vecino, se hubiese limitado a pedir educadamente la herramienta, hubiera obtenido mayor beneficio puesto que, a buen seguro, el dueño del martillo hubiese accedido a la petición.

Entre imaginar y hablar claro no hay ninguna duda sobre lo que resulta más conveniente y más beneficioso. En la naturaleza humana, está la desavenencia pero, por fortuna, también la capacidad para el fortalecimiento de las relaciones a través del diálogo y, en el caso de las familias, también de los sentimientos.


Volvamos para concluir a la historia del martillo e inventemos un final nuevo: el dueño de la herramienta, en lugar de sentirse ofendido por el desplante del vecino, responde con amabilidad: “No se preocupe, la verdad es que ahora no lo necesito. Tenga y ya me lo devolverá cuando pueda”. ¿Imposible? No, si somos capaces de ponernos en lugar del otro y ver más allá de sus miedos e incapacidad de expresión. La franqueza y la sinceridad es un trabajo de todos; el ejercicio de alteridad y comprensión.


Tomado de:
www.fluvium.org

viernes, 11 de abril de 2008

¡¡¡ HUMOR !!!


Entre Familia Soy Feliz


NUEBO DITSIONARIO


CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.

DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.

BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.

BERMUDAS: Observar a las que no hablan.

TELEPATÍA: Aparato de TV para la hermana de mi Amá.

TELÓN: Tela de 50 metros cuadrados o más.

BERRO: Bastor Aleban.

BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.

POLINESIA: Mujer Policía que no entiende explicaciones.

CHINCHILLA: Auchenchia de un objeto para chentarche.

DIADEMAS: Veintinueve de febrero.

DILEMAS: Háblale más.

MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.

MEOLLO: Me escucho.

ATIBORRARTE: Desaparecerte.

CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento

que está a punto de convertirse en vache.

NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.

TALENTO: No ta rápido.

ESGUINCE: Gatorce más Uno.

ESMALTE: Ni lune ni miélcole.

INESTABLE: Mesa inglesa de Inés.

ONDEANDO: ¿ Ónde 'toy?

SORPRENDIDA: Monja en llamas

PROGRAMACION ABRIL-MAYO


Entre Familia Soy Feliz


martes, 8 de abril de 2008

Bienvenidos























Que tal soy Iris Sedeño Omaña productora y conductora del programa de radio
“ Entre Familia”

realmente me da mucho gusto poder saludarlos y compartir este gran proyecto de comunicación que es “Entre Familia”, hemos hecho aproximadamente más de 830 programas radiofónicos en dos años y dos meses, la experiencia ha sido verdaderamente enriquecedora, hacer comunicación para fortalecer la integridad de la persona y de la familia es algo excepcional y que más de 30 colaboradores gratuitamente den sus experiencias y sus enseñanzas día con día en la radio, además de que dos radiodifusoras (universal 102.9 FM y 103.7 de FM) responsables socialmente sedan sus espacios para la transmisión de estos programas.

Los temas de la programación han sido minuciosamente elegidos en función de las necesidades actuales de la familia, son temáticas diversas, actuales y con un espíritu concreto para la practica.

Muchas veces cuando tenemos problemas con nuestros hijos, nuestros esposos o esposas, problemas de familia que calan tanto y nos desesperan, no sabemos qué hacer, cómo actuar, parece que estamos solos, y no es así, todos vivimos esas realidades incluso las que menos esperamos. Y somos muchos los que dedicamos gran parte de nuestra vida, nuestro trabajo profesional y toda nuestra capacidad, trabajando para la familia y sobre todo para coadyuvar a que las familias sean verdaderamente felices, porque de familias sanas, sociedad sana.


No dejen de escucharnos, de lunes a viernes a las dos y media de la tarde ene. 102.9 de FM y por el 103.7 de FM lunes, martes jueves y viernes a las siete treinta de la noche.

MIL GRACIAS.

Entre Familia Soy Feliz

viernes, 4 de abril de 2008

MEXICO Y LA RIQUEZA DE SUS TRADICIONES



Por: Manuel Lule

Dale, dale, dale, no pierdas el tino por que si lo pierdes pierdes el camino, los niños que no se acuestan no llegan los reyes magos, al compadre…le tocaron los tamales.

Cuantas tradiciones, cuantos dichos, cuanta riqueza se vive en nuestro querido México, tal y como si fuera ayer, por mi mente a un pasan olores, actividades, la familia corriendo de un lado a otro porque es el día de la fiesta…. MÉXICO Y LA RIQUEZA DE SUS TRADICIONES, hace algunos años me encontraba sentado en una cómoda butaca del Auditorio Nacional en México DF, mi esposa y yo habíamos asistido con mucho gusto a un congreso por las familias; perplejos por la sabiduría y experiencia de los conferencistas, el auditorio se quedo mudo cuando le hicieron llegar una pregunta a un hombre como de setenta y pico años de edad:

¿Qué podemos hacer para que en México vivamos los valores universales que tanto se están perdiendo hoy en día?
Después de una pausa el experto en temas de familia contesto:
-Es increíble que en México me hagan esa pregunta, la mejor forma de transmitir los valores a las nuevas generaciones es por medio de la riqueza de sus tradiciones, es en ellas donde fluyen de manera inagotable los valores que forman y consolidan a la persona humana y México es un país rico en sus tradiciones y costumbres-Mi esposa y yo nos quedamos boqui-abiertos, ese hombre extranjero tenía toda la razón.

El origen de la palabra tradición proviene del latín Tradere que significa entregar, en si la tradición es entregar el deposito cultural de nuestro país, las costumbres buenas de nuestra familia, nuestra raza y todo aquello que dignifica al género humano, siempre la tradición irá ligada al sí por la vida a la dignificación de la persona y a vivir una cultura de paz, las tradiciones por lo tanto son ese cofre maravilloso donde podremos encontrar cimentados los valores que le dan fortaleza a una sociedad que va creciendo en su entorno social.


Solo pensemos en lo siguiente… qué sería de México sin sus tradiciones cívicas donde se honra a la bandera, el himno nacional y los héroes que nos dieron patria, nuestros niños aprenden el valor de Patriotismo gracias a las actividades cívicas en nuestros colegios, y qué diríamos de nuestro entrañable arte culinario reconocido en todo el mundo por su variedad y colorido de sabores, todo esto se lo debemos a que el mexicano celebra siempre en torno a la mesa en familia, sí… México es rico en tradiciones, pero la pregunta sería:
¿ Entonces por que se están perdiendo los valores?, ¿por qué el niño pierde el respeto de sus adultos y por qué los jóvenes cada vez mas se dividen en tribus suburbanas que fomentan la indiferencia, el vandalismo, la cultura de la muerte, sexualidad desviada y adicciones, por mencionar algunos de los vicios que promueven muchos de estos grupos?.

La respuesta la encontramos en la familia ya que a pesar que fomentamos la tradición damos un pésimo ejemplo en el uso y manejo de nuestras costumbres, las tradiciones no pierden ni degradan a nadie, pero el alcoholismo si, las tradiciones fomentan la unidad de las familias pero la ociosidad nos hace cometer actos que nos separan y dividen del valor real, hagamos un alto y una reflexión de cómo estamos viviendo nuestras tradiciones, sobre todo reflexionemos si de verdad explicamos su origen y verdadero sentido o nos perdemos en la celebración y el libertinaje que nos separa del verdadero único tesoro que tenemos los seres humanos… Nuestros Valores Universales.

Mi hijo llora por todo


El llanto no sólo es una forma de expresión, puede ser un medio para obligar a los padres a ceder ante los caprichos.

En el momento del nacimiento de un hijo, lo primero que los padres desean oír es el llanto del bebé pues sin duda éste es un signo vital que representa con claridad la llegada al mundo de una nueva vida.



Sin embargo, cuando esa poca armoniosa melodía se transforma en pan de cada día o incluso de cada hora, los padres desearían tapar sus oídos para siempre.Es que el bebé, sin importarle hora o momento, se comunica a través del llanto, es su modo de expresión y es normal que lo haga ante situaciones bien concretas.


La madre con el tiempo y un poco de experiencia aprende a reconocer sus necesidades, las satisface, y el llanto debiera terminar. Sin embargo, también es cierto que hay bebés mucho más llorones que otros, pero por ello nadie debe sentirse culpable, pues al parecer esto es fruto del azar o de la conjunción genética. Así lo demuestra la respuesta de un pediatra a una mamá angustiada por el llanto de su niño: "Nada que hacer, simplemente le tocó así".


EL LLANTO, ¿ETERNO COMPAÑERO?


Cuando los padres se han pasado la mayoría de las noches en vela y la mayor parte del día poniendo el chupete, la pregunta que surge es si ese llanto será un eterno compañero y permanecerá como una característica de la niñez. Según la psicóloga Ximena Charme, el bebé llorón no necesariamente se transforma en un niño llorón."Puede ser un niño de más riesgo en el sentido que el llanto intermitente ha provocado impaciencia e intolerancia, pero si hay un buen manejo no debería haber problema".


Este consiste en que los padres deben reconocer cuál es el llanto sin razón y no consentir en él. De lo contrario se crea un círculo vicioso difícil de controlar.
Para aprender a distinguir lo verdaderamente importante, es bueno conocer las pautas normales de la evolución del llanto:

Entre el primer y tercer año de vida,
el llanto es normal.
Es la etapa del negativismo y es común, por ejemplo que se acentúen las pataletas. En esta etapa el niño afirma su personalidad y si esas crisis de llanto han sido bien llevadas, lo normal es que el niño deje atrás ese medio de expresión y dé paso al lenguaje. "Si por el contrario los padres refuerzan las pataletas y se hace lo que el niño quiere, esta etapa se extiende más allá de los tres años", explica la psicóloga. En este caso el niño puede convertirse en ese que ¡llora por todo!


LOS INCONSOLABLES


Contar con un inconsolable en la casa no es fácil. El lloriqueo continuo se transforma en un problema bien aburrido que a la larga agota y cansa física y mentalmente.Lo normal es que a partir de los tres años, los momentos de llanto sean más bien mínimos y por razones que lo justifican.


Cuando esto no es así, es bueno preguntarse cuáles son las causas que han generado un niño llorón:
Generalmente, son niños inmaduros que tienen muy baja tolerancia a la frustración, es decir, "ante cualquier fracaso o ante cualquier "no", lloran", explica la psicopedagoga Loreto San Miguel. "Tienen poca capacidad para solucionar sus problemas, entonces cuando algo no les resulta como esperaban, lloran”.
También está el "regalón-llorón".
Se trata de niños que son excesivamente sobreprotegidos, a quienes los padres tratan de evitar a toda costa cualquier problema.Muchas veces los niños lloran por aburrimiento. Según Virginia Argorriaga, educadora de párvulos, "hay padres que no saben incentivar a los niños a jugar y el único juego que ellos conocen es estar arriba de la mamá molestando y lloriqueando. En estos casos la solución está en que los padres enseñen desde pequeños, alternativas de entretención. "No es una tarea muy difícil, pero hay que hacerla, pues es algo que a menudo no es innato sino que se puede fomentar.La seguridad de los padres es fundamental.
"Lo más probable es que los papás que están seguros cuando educan y que saben para donde van, tengan niños que lloran menos. La seguridad de los padres da la seguridad a los hijos, lo que induce a que ellos sean estables emocionalmente".
El PAÑO DE LÁGRIMAS
Para evitar las situaciones anteriores, los padres son fundamentales. El manejo que ellos hagan para encauzar las mañas y los llantos es primordial. En sus manos está ser buenos y correctos paños de lágrimas.Algunas precauciones son: No reforzar el llanto. "Si uno sabe que es un llanto a través del cual el niño pide algo sin importancia, no hay que consentirlo", explica Ximena Charme.
La idea es enseñarles que las cosas se piden con palabras y no se manipula a través del llanto. Una vez que se ha consentido en los caprichos, es difícil dar vuelta atrás y es probable que se formen niños dominantes y demandantes.
El niño percibe el dominio que ejerce sobre sus padres y en adelante utilizará la simple amenaza de llanto para conseguir de ellos cuanto desee.- Es importante ser consistente. Decirle que sí a todo y al día siguiente negarle cualquier propuesta no es muy convincente. Los límites de lo que se da y de lo que se puede hacer deben ser claros.
No ceder al llanto por cansancio. Mejor es intentar distraer al niño con algo más atractivo y sacarlo de su capricho. Ayudar al niño a que se exprese en forma verbal, a través del lenguaje y no del llanto.- Por último, muchas veces el llanto es un medio para llamar la atención, entonces si el niño la obtiene, utilizará este recurso con frecuencia. "Por el contrario, si también se lo atiende en períodos buenos, se dará cuenta de que el llanto no es la única herramienta, pues también obtiene estímulos cuando los pide de otra forma o incluso cuando no los pide", explica Ximena Charme.
CAUSAS DEL LLANTO
En muchas ocasiones, ese intermitente lloriqueo preocupa a los padres que aún no reconocen la causa que lo provoca. Sin embargo, basta saber que generalmente se debe a razones muy comunes y que rara vez se es incapaz de poner solución al problema.Las causas más habituales del llanto del bebé son:
El hambre:
Los bebés tienen un reloj biológico que funciona a la perfección, por eso la hora de la comida no la perdonan. La incomodidad física: cambiar al bebé con frecuencia es fundamental. Esto, porque además de evitar rozaduras e irritaciones que molestan, mantener limpio al bebé y hacer de esa tarea un momento agradable, es el primer paso para fomentar en él, el hábito de la higiene.
El dolor:
el cuerpo del bebé se encuentra en una etapa de continua adaptación y más de una vez, esto le provocará dolores. Los más comunes son los intestinales, ya sea por gases o estreñimiento. Muy
corrientes son también los cólicos y el dolor de oídos.
Estas molestias deben ser bien controladas y consultadas con el doctor. La soledad: aunque sus necesidades físicas estén cubiertas, el niño puede necesitar más estímulos de cariño de los que ya se le dan.


EL MEJOR CONSEJO:

AMA A TUS HIJOS

El verdadero valor de las calificaciones escolares



Por: Gerardo Castillo Ceballos

"Los estudios y la familia", Editorial Palabra,

Madrid 2.000.Fuente: Edufam

¿Qué aspectos de los estudios de los hijos deben ser más valorados por los padres?

Todos los padres le dan mucha importancia a las notas o calificaciones que los hijos obtienen en cada materia. Pero éste no debe ser el único aspecto a valorar en los estudios de los hijos.

No es conveniente valorar la calificación en sí misma.

Tampoco es aconsejable exigir una determinada calificación a los hijos. Los padres deben valorar, fundamentalmente, el rendimiento escolar de cada hijo. El rendimiento no siempre coincide con lo que expresa una calificación.

Un estudiante puede encontrarse en cuatro posibles situaciones:

-Aprueba, pero no rinde;-rinde, pero no aprueba;
-ni rinde ni aprueba;
-rinde y aprueba.

Hay rendimiento cuando el estudiante ha progresado en su aprendizaje de acuerdo con lo que cabía esperar de él en función de su capacidad.

¿Por qué hay estudiantes que aprueban y no rinden?

Porque el nivel de exigencia del profesor está por debajo de la capacidad de esos estudiantes.

Son estudiantes que consiguen el aprobado con poco esfuerzo, bien por ser superdotados, bien porque el profesor es poco exigente, bien por ambos motivos.





¿Por qué hay estudiantes que rinden, pero no aprueban?
Estos estudiantes se esfuerzan, trabajan lo necesario, pero no pueden aprobar debido a posibles dificultades personales como, por ejemplo, falta de base en la materia o mal método de estudio. También puede deberse a que el profesor es demasiado exigente.


Los padres que valoran la calificación en sí misma (independientemente de la capacidad de cada hijo, de las dificultades que encuentra y de los criterios del profesor) corren varios riesgos:

-Exigir a un hijo menos de lo que puede.
Se fomenta así el conformismo de los hijos bien dotados;
-Exigir a un hijo más de lo que puede.
Esto suele agobiar a los hijos menos dotados, pero que trabajan mucho, llegando a producir incluso estados de ansiedad y pérdida de interés hacia el estudio;

-Exigir a todos los hijos lo mismo.
Ello favorece las comparaciones entre los hermanos (hechas por los padres o por los hijos). Estas comparaciones no tienen sentido. Además suelen crear actitudes negativas, como la rivalidad y las envidias entre los hermanos.

Los padres deben valorar, por tanto, el rendimiento de cada hijo por separado. Y darle más importancia al esfuerzo realizado, al trabajo bien hecho, a lo aprendido, que a la calificación en sí misma. Y además acuérdate de: Elogiar a un hijo cuando se esfuerza por estudiar

¿Qué actitud debe adoptar un padre cuando se entera de que un hijo ha reprobado una materia?

Antes de juzgar la situación y de actuar, el padre debe conseguir información sobre las causas del suspenso. Ello supone tener una conversación con el hijo y otra con el tutor o con el profesor de la asignatura. En ocasiones el mal resultado obedece a falta de esfuerzo: no ha habido horas suficientes de trabajo diario. También puede ocurrir que el estudiante haya dedicado mucho tiempo, pero que su trabajo haya sido aparente (trabajo poco intenso). Hay estudiantes que están muchas horas delante del libro pero se exigen poco a sí mismos; no se esfuerzan lo necesario para concentrarse, comprender y recordar. Son estudiantes que se engañan a sí mismos, pero no al profesor de la asignatura. En estos casos el estudiante es culpable del mal resultado; por lo que habrá de exigirle más esfuerzo y hacer un seguimiento diario de su trabajo. En otras ocasiones el estudiante se ha esforzado mucho pero ello no ha sido suficiente para aprobar debido a otras posibles causas.

Entre las más frecuentes están las siguientes:

-Poca capacidad o facilidad para el estudio
-Bajo nivel de lectura comprensiva (que suele estar ligado a un vocabulario escaso);
-Poca base de conocimientos en la asignatura;
-Método de estudio inadecuado para esa materia.

Dentro de la poca facilidad para el estudio suele haber escasa capacidad para concentrarse y para memorizar.Estas dificultades no se superan pidiendo al hijo que trabaje más. Necesita ayuda especial y orientación por parte del profesor de la asignatura, del tutor, de los padres y de algún compañero de estudio.Debe ser ayuda individualizada, relacionada con las causas concretas de su problema. Y todas las personas que ayuden deben hacerlo en la misma dirección. Puede hacerse siguiendo un plan de recuperación escolar.



Dado que la mayor parte del estudio personal suele ser realizado por los hijos en el hogar (al menos los no universitarios), se espera de los padres que se preocupen de las condiciones ambientales y materiales en las que se desarrolla el estudio diario.

-Lugar fijo de estudio que reúna unas comodidades mínimas y favorezca la concentración.
-El lugar de trabajo no debe verse afectado por posibles interferencias: ruidos molestos, televisión, etc.
-Horario de estudio bien concebido.
-Control diario de lo previsto en el horario de estudio.
-Observación del trabajo diario por parte del padre y/o de la madre.
-Colaboración para adecuar y utilizar algunos materiales necesarios en el estudio.

Las ayudas de los padres
deben adecuarse a la edad de cada hijo.
A medida que se hacen mayores hay que darles mayor autonomía en la forma de planificar y de realizar su trabajo. Si, por ejemplo, se elige contestar a algunas preguntas del hijo, los padres pueden hacer lo siguiente:

-Leer el tema en el libro de texto;
-Ampliar en una buena enciclopedia y/o libro de consulta;
-Hablar con el profesor de la asignatura;
-Redactar por escrito las respuestas;
-Tener una conversación con el hijo acerca de cuál sería la mejor respuesta para cada pregunta y por qué
No se trata de sustituir al hijo, haciendo su trabajo, sino de darle pistas o hacerle pensar, a partir de lo que han aprendido los padres.

LA VIDA EN PAREJA DESDE EL MATRIMONIO



Entre Familia Soy Feliz

LA VIDA EN PAREJA DESDE EL MATRIMONIO
Patricia Villanueva A.





Para vivir plenamente el significado de la familia, hoy en día es importante conocer sus raíces y su naturaleza, la cual puede definirse desde diferentes enfoques.

En relación a un enfoque evolutivo la pareja se creó para evitar rivalidades entre los hombres de la tribu. Cuando el hombre se volvió sedentario, la mujer se dedicó al cuidado de las crías, mientras que el hombre se dedicó a cazar, dejando éstos a las mujeres solas. El lazo afectivo de la pareja surgió como una medida para permitir que los hombres salieran a cazar tranquilamente, no tendiendo problemas de infidelidad (Morris,1991).

Siendo así que hombre y mujer deciden unir sus naturalezas para ayudarse mutuamente y de acuerdo a la forma de ser que le es propia a cada uno de ellos.

Pero significa aún más que una ayuda mutua, pareja es la unión de personas que interactúan formando entre sí, un conjunto de emociones y necesidades de la más profunda naturaleza. La unión entre dos personas de sexo opuesto se conoce como “matrimonio” la cual es una de las instituciones más antiguas de la sociedad humana. Es entonces que reconocemos que por el hecho de unirse hombre y mujer, ya se generan nuevas situaciones e inquietudes que en sí mismo enriquecen a la persona humana.

En la relación matrimonial es preciso llegar a la adaptación de ambos miembros para lograr un matrimonio feliz. Esto es algo más que la suma de personalidades.

Y al relacionarse en forma interpersonal cada uno refleja en el otro rasgos y características que pertenecen a sí mismos, y de esta forma le es posible relacionarse con los demás con su muy particular modo de ser.

De esta manera, en el caso de la pareja, el individuo transfiere al cónyuge aspectos poco conscientes de sí mismo, lo cual ayuda a un mayor conocimiento entre los dos y hace que la relación sea más dinámica. El contacto con el cónyuge es una oportunidad de enriquecimiento humano y trascendente, ya que éste le ayuda a descubrir aspectos de su personalidad que él mismo desconoce.

Lo que reflexionamos anteriormente es importante también, ya que para que los hijos se desarrollen en un ambiente saludable, desde el seno de la familia, es indispensable que los padres lleven una vida conyugal armoniosa.

¿Enaltecer o banalizar la sexualidad?

Entre Familia Soy Feliz

Dra. Gloria María Tomás y Garrido
Vicepresidente de la Sociedad Valenciana de Bioética en las
VI Jornadas nacionales y II internacionales de Bioética

Me he decido a poner por escrito algunas consideraciones que colaboren a la protección de nuestros vulnerables sentidos de tanta vulgaridad torpe e impactante que nos están ofreciendo casi a domicilio.

No es una novedad el sexo; hemos aprendido a verlo y a vivirlo –desde que nacemos somos niños o niñas- antes de conocerlo; tampoco es novedad los abusos del sexo; ya los ancestros mesopotamios divinizaban la prostitución.
En esto, parece ser que entendían las cosas mejor que nosotros –es más lógico enaltecer la sexualidad que banalizarla; intuían que, además del aspecto lúdico, había en ella algo de sagrado.

Pero ahora, al menos en demasiadas ocasiones, queremos captar la sexualidad desde lo instintivo, como si la biografía personal se definiera por sus hormonas; al asimilar los comportamientos humanos por las funciones biológicas, se concluirá que basta conocer los mecanismos para remediar las carencias y para asegurar los rendimientos.

"Juventud y sexo seguro"; por esta vía de autorreducción y engaño, todo se arreglaría si se lograra un mayor perfeccionamiento del preservativo...

La experiencia global de toda persona honesta sabe que a amar, se aprende amando, que el sentimiento sexuado tiene mucho que ver con la elocuencia de lo corporal que expresa compromiso y, por lo tanto, ternura, intimidad, concordia de caracteres...; allí donde existe esta armonía de los espíritus, rebosa sobre los cuerpos.

Bien es cierto que, por ser la persona perfectible y defectible, necesita ayuda.

Hay una educación sexual; no basada en la torpeza ni en la ligereza, en la que la naturaleza no sufre la queja de sentido.

No al mercado del cuerpo, no a una especie de ilusión materialista, eclipsadora de valores, engullidora de realidades nobles, transformadora de la grandeza de la persona en enanismo espiritual, no a la aniquilación del presente y al destrozamiento del futuro...

Mi propuesta es la no reducción del lenguaje del significado humano de la sexualidad y del amor conyugal a la mera biología controlable...; la sexualidad está para expresar un mundo interior muy rico: las pasiones, los amores, los afectos..., de tal forma que, en su radical fundamento es exigible lo exclusivo y lo excluyente; el para siempre de todos los enamorados.

Quizás ya seamos conscientes de que hay tal relación entre el amor que alguien puede dar, y su manifestación plena en el hijo que, simultáneamente, coinciden el más profundo acto unitivo corporal del amor con el hecho de concebir: intimidad y donación; donación y fruto.

La vida es mucho más que todo lo que la fría técnica posibilita; no es cuestión de avanzar sin más; hay que avanzar sobre uno mismo; eso es lo que nos pide nuestra dignidad; dignidad en la que hemos sido constituidos, y en la que anhelamos terminar... "ser lo que soy".

Los padres, primeros educadores, los maestros y los mismos jóvenes
hemos de afrontar este desafío...

¡Enaltecer la sexualidad!

CONSEJOS PRACTICOS PARA VER LA TELE


Entre Familia Soy Feliz


1. Los hijos deben ser enseñados por sus padres que deben y que no deben ver.


2. Tenemos que enseñar a los hijos a que no hay que “ver televisión”, sino que hay que ver programas de televisión con contenidos específicos.


3. Evitar tener prendida la televisión, cuando no hay nadie viendo un programa determinado.


4. Evitar el "zapping" que fomenta que entre a tu casa un montón de información e imágenes que "no querías" que entrara


5. Nuestros hijos no deben tener un aparato de televisión en su recámara.

6. Es conveniente tener un horario preestablecido para ver programas de
televisión.

7. No use la televisión como una “niñera electrónica”, dado que ella no cuida verdaderamente a nuestros hijos.

8. La capacidad de imitación que tiene el niño debe ser orientada hacia el conocimiento de personajes reales y ejemplares y no hacia "caricaturas o héroes".


9. Los padres no debemos abdicar en la lucha por que en la casa se vea buena televisión de manera RESPONSABLE.


10. Acompañar lo más posible a ver televisión fomentando el sentido crítico.


11. Debemos preferir que nuestros hijos vean aquellos espacios que tengan que ver con el desarrollo de valores.


12. No conviene dar por sentado que todos los programas llamados “infantiles” tienen un contenido adecuado.


13. Los padres debemos informarnos del contenido de los programas de televisión, las clasificaciones oficiales son muy "light".


14. Hay que tener presente que los hijos deben aprender los valores morales antes que nada en el ámbito de la familia.


15. Los padres de familia deben esforzarse por buscar alternativas a la televisión: deporte, visitas a museos y parques naturales, sesiones de teatro, proyección de videos, fomento de conversaciones familiares, prácticas de acciones solidarias a favor de los demás, etc.


16. La “cultura de la imagen” debe llegar a los niños por medios que no sea exclusivamente la televisión, es decir, por fotografías, exposiciones, mapas, lectura, etc.

17. Fomentar que los programas sean analizados y conversados en reuniones de familia, por ejemplo en las comidas.

18. Las familias, poco a poco, pueden crear una videoteca con películas y documentales de interés para los niños.


19. Los comerciales pueden ser tan peligrosos como los malos programas de televisión.

20. Ver o no ver televisión no debe convertirse para los niños en un premio o castigo.

21. Los padres de familia, deben iniciar a sus hijos, según su edad y desarrollo, en una positiva y prudente educación sexual que evite la distorsión de los medios en este tema.

22. No debemos dejar que nuestros hijos vean televisión basura.

23. Los padres de familia y educadores deben hacer comprender a los niños que la televisión no es imprescindible ni el único medio par llenar su tiempo libre.

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